Opinion de Melwin Rozo Mendez

IMPRESIONES Y ENCAJE DENTRO DEL PERIODISMO CIVICO
Estas son las noticias que crean en los lectores sentimientos encontrados, primero cual es nuestro papel dentro de los problemas sociales que nos envuelve, hasta donde contribuimos con los menos favorecidos teniendo en cuenta el número de personas necesitadas en Colombia, son cientos los que diariamente por diversos factores se ven en la necesidad de salir huyendo de sus fincas, esto en cuanto al sector rural, pero en las ciudades la corrupción de sus líderes o servidores públicos  tiene en crisis el sector de la salud, la movilidad, la vivienda de interés social, la inseguridad ciudadana entre muchos más problemas presentados diariamente.
En cuanto a la estructura de la noticia está muy completa pero uno de los puntos que destaco es como presenta las vivencias propias de los actores implicados en el tema, cuantas barreras debe sobrepasar un joven para cumplir con los sueños que propiamente en Colombia solo lo logra uno de diez, el factor económico y la falta de oportunidades, porque si no tienes una carrera o eres integrante de una familia influyente no puedes conseguir un trabajo digno y del otro lado están quienes desean todo fácil en las manos y justifican el desempleo para cometer hechos ilícitos afectando el patrimonio o integridad de los demás.
Entonces todo lo expuesto por la noticia “la ciudad, desafío para la juventud huilense”,  es periodismo cívico, cumplir con la responsabilidad social creo que debe ser una de las funciones primordiales del periodista no es solo entregar hechos noticiosos, al contrario lo que  desarrolle forme parte del pequeño granito de arena para contribuir con nuestro país y las comunidades más afectadas.

Ejemplos de periodismo civico

Por: Isaac Marin

les comparto una importante experiencia de periodismo cívico que se viene dando en mi región; el oriente colombiano. en el que a proposito hago mis pinitos con algunos articulos de opinión.

Se trata del periódico comunitario "Trochando sin fronteras" un esfuerzo hecho realidad con la participación de las comunidades a través de  las organizaciones cívicas y sociales como: los sindicatos de maestros, constructores, transportista, las mujeres y los jóvenes organizados en sus asociaciones,  las juntas de acción comunal de los barrios y veredas en el departamento de Arauca.
 
Vale destacar como aciertos: asumir el reto de escribir sus realidades, dar a conocer a otros pueblos, sus impresiones, su inconformismo, su pensamiento sobre la política pública, la cultura, el proyecto de sociedad.
 
Valioso trabajo el de estas comunidades, que se vienen empoderando de la comunicación, y haciendo de esta una herramienta estratégica para avanzar en la construcción de su proyecto integral de territorio.
 
De los desaciertos:
 
El lenguaje es demasiado rígido, congestionado y en ocasiones complejo, cosa que lo aleja de sus objetivos, de ser el medio cercano, entendible y claro para sus comunidades.
 
Teniendo como misión, ser alternativo, regional, popular y demás, reiteradamente se “pierde” en el escenario complejo del formato analítico, altamente académico.
 

La llegada a las ciudades genera grandes ilusiones

Por: Isaac Marín

El presente articulo es escrito tomando como base la reflexion expuesta en "La ciudad, desafio para la juventud Huilense", pero con un sentido profundo de reflexion sobre las necesidades de establecer una politica de comunicacion mas estrecha entre el campo y la ciudad.

Reflexiones sobre la noticia: La ciudad, desafío para la juventud Huilense

La sociedad colombiana que hasta mediados de los años 70’ era una población mayoritariamente rural o subrural, dependiendo económicamente del sector agrícola; en las últimas décadas, de manera acelerada la Colombia provincial se viene urbanizando y con ello su población se ha incorporado a las dinámicas citadinas.

Varios factores, han contribuido con la “urbanización” de nuestro país y a transformar nuestra población en una sociedad mayoritariamente urbana; entre ellos están, la llegada y expansión de los artefactos tecnológicos, la tecnificación de múltiples oficios, la masificación de los medios y con ellos la invasión de la industria cultural, que se constituye en impulsor he incitador a seguir modelos de vida en el marco de la sociedad occidental totalmente de urbe.

Otros factores que empujan a los campesinos hacia la ciudad, viene siendo la
desatención a la economía campesina, la indiferencia de nuestra sociedad que desconfía y desprecia a los indígenas, negros, campesinos y desplazados, el conflicto armado, el desarrollo de mega-proyectos para la explotación de recurso naturales, entre otros.

Estos fenómenos y los ya mencionados en el artículo, hacen que miles de Fauner Pajoys, diariamente abandonen el campo; situación que no es totalmente negativa pero que en este caso es un reto muy alto, una aventura, un episodio traumático, incierto y muchas veces desesperanzador. Los pocos campesinos que logran superar esta travesía, como Fauner, son verdaderos guerreros de la vida.

Opinion de Isaac Marin


En relacion a la forma como la noticia de "la ciudad, desafio para la juventud Huilense" encaja dentro del periodismo civico, son relevantes en cuatro sentidos:
1. resaltar que la noticia, permite escribir, describir las vivencias, alegrias, preocupaciones, sus puntos de vista, de personas del común, de las y los Fauner que a diario se enfrentan a las adversidades, en silencio.

2. le da voz a los desprotegidos, a los anomimos, a los que dificilmente serán los personajes de la gran prensa. nos es su prioridad la "Chiva" noticiosa.

3. el texto se aparta del formato rigido de pocos segundos para entrar en el detalle de cotidianidad de protagonista, haciendo de cada vivencia el elemento significativo de la noticia.

4. Aquí un ciudadano del comun es el protagonista. y es la localidad, el entorno el que se convierte en Noticia, distante de la espectacularidad y el efecto mediatico.

Opinion sobre desarrollo rural y sostenible

Este articulo aunque es corto de texto, es muy sustancioso como ejemplo del periodismo civico, donde el autor impacta y genera la reflexion de buscar modelos de comunicación, para aplicarlos frente a la integracion que debe existir entre los proyectos rurales, las comunides urbanas y especialmente ante las necesidades de formular politicas de estado.

No obstante es un articulo que permite continuarlo desarrollando desde el enfoque de periodismo civico, a través de la investigacion y profundizacion de las necesidades que en materia de comunicación existen, para hacer que las necesidades de las zonas rurales lleguen a las propuestas de la sociedad urbana y el gobierno, para que se valore y se apoye este sector.

Opinion de Marcel Ivan Álvarez

Sobre el artículo: “La ciudad, desafío para la juventud huilense”.
Es un artículo que denota su surgimiento en el dialogo y la conversación. De esta forma transforma el rol tradicional del periodismo creando una ética igualitaria y dinámica en la que se resalta el dar y recibir.
El artículo, como ejemplo del periodismo comunitario, discrepa del periodismo tradicional con organizaciones jerárquicas y  que busca un fin comercial, saliéndose de un modelo de negocio concentrado en la emisión y la rentabilidad para presentarnos la problemática que afrontan los jóvenes huilenses.  
Al exponerse las situaciones de los jóvenes, se demuestra que los participantes de la comunidad expresan sus opiniones y mediante la lectura se separa de un modelo tradicional que filtra la noticia a través de un editor para luego se publicada. En este caso el escritor  presenta la noticia para que sea el público quien la vea.
También, se refiere a sus jóvenes protagonistas como ciudadanos, que participan en las situaciones que se presentan en su vida más allá de presentarlos como víctimas o espectadores. Plantea un problemática que invita a la comunidad a a actuar y no solo a conocer y aprender sobre los inconvenientes señalados.

Iván Álvarez.

Opinion de Gerardo Meza Ramirez

Resalto algunas cosas del artículo, en relación a la forma como se desarrolló en el contexto del periodismo cívico.

Uno de los más importantes principios de este tipo de periodismo, es ir más allá que simplemente contar la historia de quien la vivió. Y en este caso, se observa que el comunicador y su equipo investigaron muchos aspectos que influyen en la movilización de los jóvenes del campo hacia la ciudad y los retos u obstáculos que encuentran una vez allí.

Otro aspecto importante, del periodismo cívico, es la influencia que debe generar en la aplicación de cambios a favor de determinado sector. En este caso, los periodistas no se estancaron en observar el problema, sino que resaltaron las necesidades que surgen en cada uno de los jóvenes que van del campo hacia la ciudad.
Este modelo de investigación y difusión de la información, incita a que el gobierno en cada nivel y la misma sociedad, entiendan las necesidades, expectativas y prospectivas de los jóvenes huilenses y seguramente, habrán cambios significativos a favor de componentes como las mediaciones sociales, la influencia de la violencia, la atracción hacia el conocimiento y los retos que el modelo les impone.

Por último, el articulo se convierte en una mediación, que incita a otras personas a fortalecer las oportunidades de educación que se les está ofreciendo a los jóvenes del área rural y se persuade al estado colombiano a que de una mirada al campo donde los grupos armados infringen temor y hacen que muchos pobladores se desplacen a los centros urbanos, donde entre otras cosas, no es un habitad que reúna las condiciones para sus costumbres, capacidades y perspectivas.

La ciudad, desafio para la juventud huilense

La ciudad, desafío para la juventud huilense

LA NACION, Usco
20. diciembre 2009

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Las oportunidades educativas, el espíritu aventurero y la violencia se constituyen
en las principales causas por las cuales los jóvenes se alejan del campo.
Vestido con camisa y pantalón clásico, un poco falto de planchado, de piel morena
y belleza indígena, así se deja descubrir Fauner Pajoy, sin negar la raza de sus
aborígenes paeces, que habitaron el municipio del Pital, sur occidente del
departamento del Huila.
A sus 27 años, Pajoy vive en Neiva, ciudad que, como otros jóvenes, eligió para
desarrollar sus estudios. Actualmente está terminando el quinto semestre de
Ingeniería Civil en la Universidad Cooperativa. Con timidez acepta que se siente
satisfecho, ya que pudo aprender lo que le gusta desde pequeño cuando trabajaba
como ayudante de construcción.
En la capital, este joven goza la oportunidad de poder vivir en una casa que el
alcalde de su municipio, Hugo Ferney Casanova, alquila para los estudiantes
pitaleños y además en cierto grado recibe ayuda para el pago de su matrícula. Aun
así, y como es de suponerse debe rebuscarse el dinero para su sostenimiento,
pues su familia está en el pueblo, a 138 kilómetros de Neiva.
En esta medida, y para proyectarse de acuerdo a lo que piensa, que “uno mismo
elige donde quiere estar, a pesar de las dificultades económicas”, Fauner se ha
desempeñado en trabajos nocturnos, generalmente en cigarrerías, de vez en
cuando le toca ‘rebuscarse’ y se desempeña como ayudante de construcción.
Actualmente no está trabajando porque sus horarios de clase no se acomodan a
los laborales, entonces espera la mesada que uno de sus hermanos mayores le
envía.
El aspecto económico siempre ha sido un reto, tanto que cada vez que termina un
semestre tiene que pensar si será posible continuar el otro, ya que esto depende
mucho de un poco de suerte, podríamos de decir, y del respaldo de otras
personas, como el Alcalde de su municipio.
Desde el ‘Edén de Paz’, como es conocido su terruño, a Neiva las cosas cambian
un poco. Es por esto que nuestro personaje ha debido adaptarse, tanto que ya
extraña más a la ciudad cuando viaja a su pueblo, que al Pital cuando está en
Neiva. Sin embargo, va constantemente para cumplir con sus deberes de hijo y
cuidar de su mamá, quien le enseñó los oficios de la casa para poder defenderse
solo el día de hoy y salir adelante sin que la cocina y el aseo se conviertan en un
obstáculo más.
Fauner Pajoy comparte con Julián Andrés Cuellar, el hecho de ser jóvenes rurales
que se arriesgaron a buscar nuevas oportunidades, lejos de sus familias.
Coincidencialmente estos muchachos, quienes no se conocen uno al otro, han
querido siempre ser independientes y libres. Salieron de sus pueblos con una
‘mano atrás y la otra adelante’ y aunque tienen familiares en la capital hacen de
cuenta como si no los tuvieran, porque mantienen la concepción de que uno con la
familia no puede vivir y que en los momentos difíciles no se cuenta con ellos.
Además, no quieren ser un estorbo, ni una complicación para nadie.
Estos jóvenes también coinciden al pensar que la ciudad es desorganizada y
rechazan la contaminación que se genera en sus calles, ya que en sus pueblos
todavía se conserva el orden y un gran sentido de pertinencia por la naturaleza.
En la casa de la abuela, en el municipio de Guadalupe, Julián Cuellar disfrutaba de
grandes espacios, de una frescura envidiable y que ahora extraña bastante cuando
soporta los sofocantes calores de esta ciudad.
Otros cambios son los de ideología. Julián, por ejemplo, después de ser educado
en una familia conservadora y llegar a ser seminarista, ahora cree solamente que
hay un Dios y que la religión es una atadura. En la actualidad hace parte del Polo
Democrático Alternativo, donde le han influenciado ideas de igualdad y ha
aprendido a ser más solidario ante las dificultades de los demás. Cuellar considera
que le debe mucho a este partido, donde además de formar su pensamiento
político, le han permitido trabajar.
Mientras en Guadalupe no le faltaba la comida, acá le ha tocado aguantar hambre
y no por falta de creatividad, sino porque no siempre las cosas salen como él las
diseña. Es una gran contradicción cuando lo que él vino a buscar a la ciudad fue
nuevas oportunidades y a pesar que en medio de tres mujeres en su casa, su
mamá, su abuela y su tía, aprendió a cocinar y lo sabe hacer muy bien, esto en
ocasiones no le ha servido de nada.
Lo más difícil es cuando las personas, por mucho que quieran ser independientes
necesitan de otras y más cuando resultan causando incomodidades, pidiendo
posada a toda hora, como le ha tocado a Julián Andrés, según lo que comentó en
entrevista al Grupo J-Prensa Juvenil.
Este joven anhelaba conocer nuevos amigos y relacionarse con otra gente que
manejara dinero, también anhelaba conseguirlo, ya que desde pequeño cuando
trabajaba como embolador se acostumbró a manejar sus propios pesos. Además,
siempre ha sentido el compromiso de ayudarle a su mamá para lograr una mejor
calidad de vida.
Julián actualmente estudia Comunicación Social y Periodismo en la Universidad
Surcolombiana, aunque su mayor anhelo nunca fue estar en una aula de clase
educándose para ser profesional, siente que debe continuar y asumir este reto que
empezó gracias a los consejos de una amiga y que hoy sus amigos le han
motivado para que siga a pesar de las dificultades, y a veces quisiera irse a buscar
otro tipo de aventura.
Oportunidades de estudio
Una de las oportunidades que tienen los jóvenes campesinos para ingresar a la
educación superior, en la Universidad Surcolombiana, es el Plan Excelencia que
garantiza el ingreso de los cinco mejores bachilleres de cada uno de los 37
municipios del departamento, gracias a un convenio entre la Gobernación, las
alcaldías y la Usco, y que se viene ejecutado desde el 2005.
Actualmente se encuentran estudiando 267 beneficiados, y un total de 166
estudiantes han desertado. En efecto, los municipios con mayor deserción son El
Agrado, Algeciras, Nátaga y Villavieja. Los entes territoriales con poca deserción
son Garzón, Iquira, Pitalito, Neiva, Tarqui y Timaná.
No hubo participación de Saladoblanco, debido a la falta de difusión por parte de la
Administración Municipal a los estudiantes del grado 11, para ingresar mediante la
modalidad del Plan Excelencia y mantener este beneficio.
Otra ventaja de la ciudad y los centros más urbanizados dentro del departamento,
en cuanto a ofertas educativas, es la sectorialización de las instituciones. Un caso
muy particular es el Sena, que actualmente está en Neiva, Campoalegre, Garzón,
La Plata y Pitalito. En dichas sedes, además de los cursos tecnólogos y técnicos
profesionales, hay una atención especial a 387 jóvenes rurales.
Razones de fuerza mayor
Otra de las circunstancias por las cuales los jóvenes del área rural se desplazan a
la ciudad es la violencia. En nuestra región las causas más comunes son las
confrontaciones armadas que se dan entre grupos ilegales, la siembra masiva de
minas antipersonales, especialmente por parte de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (Farc), la intensificación del reclutamiento forzado de
niños, niñas y adolescentes; un alto número de asesinatos selectivos y secuestros,
lo que obliga a los jóvenes y a su familias a hacer vida en otros lugares,
principalmente en zonas urbanas.
Actualmente, y aunque no es una razón de peso decir que los jóvenes llegan a la
ciudad aspirando entrar a las filas del Ejército Nacional, es una de las carreras que
también se les ofrece, pero le huyen hasta al servicio militar. Así lo afirma el Cabo
Primero Jesús María Bohórquez, cuando dice que los jóvenes del Huila son muy
apáticos al Ejército y además la institución ha aumentado los requisitos para
seleccionar el personal que ingresa, ahora hasta les exigen un nivel de inglés
básico y un rendimiento en pruebas Icfes superior a 50 puntos.
Los jóvenes, entre los 14 y 28 años, que están siendo desplazados por la violencia
son un porcentaje del 30.73% del total de la población desplazada en el Huila.
Según la Agencia Presidencial para la Acción Social y la Cooperación Internacional,
del total de 3.115.266 personas desplazadas de 1997 a junio de 2009, en primer
lugar se trasladan a otros departamentos y en segundo, lo hacen dentro de un
mismo municipio de lo rural a lo urbano.
Citando otro punto de vista, el informe mundial sobre desplazamiento presentado
por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Acnur, indica
que Colombia alcanzó el primer lugar en número de desplazados en el mundo,
seguida por Irak y El Congo, con un aproximado de 3.281.000 personas. De estos
registros, el mayor porcentaje de población afectada son niños, niñas y
adolescentes, mujeres, indígenas y afrodescendientes.
Cuando el joven desplazado llega a la ciudad, las mamás temen por el peligro que
corren de caer en las drogas y además, respecto a las mujeres jóvenes, sus
madres piensan que corren mayor riesgo de quedar embarazadas, teniendo en
cuenta los lugares en los que les toca llegar a vivir, generalmente asentamientos
subnormales, expresa la psicóloga Lorena Vargas, especialista en atención a
población desplazada.
En diálogos con el Grupo J-Prensa Juvenil, la profesional argumentó que el joven
perteneciente a familia desplazada debe enfrentar mayores retos al experimentar
la ruptura de su familia, ya que en general los hogares llegan bien constituidos y
con valores, pero en la medida que empieza a escasear todo y la desesperación
crece, aumentan, también, las agresiones y las separaciones. Al final el joven
termina pensando que es mejor salirse de estudiar para colaborar en la casa.
Aunque suene paradójico, en muchos casos la llegada a la ciudad genera grandes
ilusiones, pero la misma situación los lleva a la desesperanza y a sentirse
indefensos, ya que enfrentan un mundo desconocido y tienen que desarrollar
nuevas estrategias para la supervivencia. El hecho que sólo tengan experiencia en
labores del campo los lleva a ocuparse como empacadores en supermercados,
otros van a Surabastos y trabajan cargando bultos y canastos.
Cuando el joven desplazado quiere entrar a la Universidad Surcolombiana, tiene la
ventaja de que concursa por dos cupos, en cada carrera, entre otros desplazados.
Por otro lado cuando desea entrar a los cursos técnicos y tecnólogos del Sena
deben concursar como cualquier otra persona y hay unos cursos que son de
exclusividad para ellos, pero son muy cortos que no permiten un mayor grado de
profundización.
Otra de las acciones a favor de los jóvenes desplazados es que cuentan con
atención psicosocial, además, formación musical en los centros orquestales Batuta
y reciben atención de diferentes instituciones como el Instituto de Bienestar
Familiar, Profamilia y la Alcaldía Municipal.
Influencias mediática y profesoral
En la investigación realizada por el Grupo J-Prensa Juvenil, encontramos que los
medios de comunicación tienen gran influencia en la decisión de los muchachos en
ir a la ciudad porque pueden tener acceso a las novedades tecnológicas, las cuales
son muy difíciles que lleguen al campo. Además, muestran posibilidades de
empleo, facilidades de vida, estudio y diferentes formas de ocupar el tiempo libre.
Por lo anterior, los jóvenes siempre buscan en la ciudad una salida a sus
problemas, y emprenden la huida de sus pueblos buscando oportunidades de
superación.
En nuestras indagaciones con diferentes jóvenes, encontramos un fenómeno que
esta influenciando en gran medida a los jóvenes rurales del departamento para
que busquen la oportunidad de estudiar en los centros más urbanizados. Es el
hecho de que la mayoría de los profesores que llegan, hoy en día, a las
instituciones educativas de los pueblos y sus veredas son jóvenes recién egresados
de la universidad, quienes generan un ambiente de mucha confianza y tienen
todavía grandes afinidades con los adolescentes.
Con sus dinámicas pedagógicas y creativas, en los corrillos y actividades extra
clase se generan conversaciones que motivan a los jóvenes a preguntar por la
educación superior, a sentir curiosidad, entusiasmo y motivación por el ingreso a
las universidades.
De esta manera, los jóvenes buscan ingresar a la universidad, aprovechando las
ventajas que día a día se están creando.
Para el caso del Plan Excelencia, los estudiantes presentan una particular simpatía
por la carrera de Medicina con un 11%; seguidas por Ingeniería de Petróleos y
Electrónica con un 8.5%, respectivamente, e Ingeniería Agrícola con un 6.4 por
ciento.

Reflexión

La ciudad abre sus puertas a todo el que llega. Sin embargo, cuando se trata de
buscar nuevas oportunidades, en medio del trajín agitado se pueden convertir en
un gran reto, pero que los jóvenes con actitud positiva suelen enfrentar. No
podemos dejar de decir que en ocasiones la ciudad absorbe a la juventud y desvía
su camino hacia los vicio. En este sentido el Grupo J-Prensa Juvenil sigue
insistiendo en la necesidad de hacer seguimiento a la Política Pública de Juventud,
para lo cual es urgente la acción de todas las instituciones implicadas en la
formación del joven.

¿Guarida de ladrones o abandono social?

Por: Gerardo Meza Ramírez 

Los habitantes de Valledupar en el departamento del Cesar, creen tener la respuesta a los problemas de inseguridad que durante muchos años, los han afectado en relación a hurtos, consumo de sustancias alucinógenas, salubridad pública y habitantes de la calle. A juicio de los “expertos” la razón para que estos delitos hayan aumentado en los dos últimos años, es “la concentración de delincuentes en la invasión los Guasimales” según lo expone don Leonidas  Suarez, quien es propietario de varias empresas que han sido objeto de algunos hurtos, el expone que “allí es donde se planean los hurtos, pues la gente como no le gusta trabajar, se dedica es a robar en sectores cercanos y tienen facilidad para esconderse en ese barrio”. 
O como señala la señora Josefina Duarte, quien ha sufrido dos hurtos en su propia residencia y según ella “ese barrio Guasimales en una guarida de ladrones, que ninguna autoridad ha querido prestarle atención”. 

Para conocer un poco más sobre esta comunidad, ingresé a lo más profundo de la invasión donde como diría don Leopoldo Araujo, “de allá uno sale sin ropa”, pero luego de investigar y hablar con muchos ciudadanos, encontré que al igual que usted o yo, allí viven personas comunes y corrientes, tienen unos sueños, unos planes como los tiene el señor Leonidas, doña Josefina o don Leopoldo y tienen unos niños por quien luchar.

Y aunque no comparten los mismos orígenes, porque provienen de distintos departamentos como La Guajira, Magdalena, Sur de Bolívar y otros municipios del Cesar, sí comparten las mismas ilusiones, los mismos sueños o sus planes. Pues a pesar que muchos de ellos fueron obligados a abandonar sus tierras, sus ganados, sus fuentes de sustento, en una lucha por el poder económico de los narcotraficantes y gente de todos los estratos sociales.

Otros de origen más cercano, de pueblos vecinos a Valledupar, han tenido que recogerse allí en una invasión, tratando de buscar un medio de subsistencia, los niños tratan de jugar con las pocas cosas que sus condiciones les provee, entonces se dedican a hacer muñecos de barro, hacer grandes pistas aéreas o ferroviarias en el mismo lodo que se forma en sus viviendas; esa es parte de su escuela, pues muchos no pueden asistir a un colegio porque no alcanzaron a un cupo o sus padres no tienen dinero para comprar el uniforme.

Y es que el señalamiento contra estos habitantes no es mentida, como dice la señora Leonilde Toloza, una señora de la tercera edad que llora su “triste vida”, ella asegura que entre las 3180 familias que conforman la invasión los Guasimales, “se encuentra de todo, de todo hay en la viña del señor, unos somos desplazados, otras son personas pobres de por aquí del mismo sector, otros son unos vividores que vienen y venden los lotes y los revenden varias veces para lucrarse, pero también hay ladrones, hay viciosos y hay vividores que les gusta ponerlo a uno a pelear con el gobierno, para cobrar más caros los lotes, prometiendo que obligarán al gobierno a que nos den subsidio de vivienda” 

Así también lo señala “El Cacha” un líder comunitario que debió abandonar su tierra en el sur de Bolívar, porque a juicio de los “paramilitares, él era un estorbo para sus negocios de droga”. Éste humilde desplazado dice que “la gente de los barrios vecinos como Los Musicos, novalito y otros aledaños, se quejan que los que vivimos aquí somos unos ladrones, pero lo que no saben es que nosotros además de sufrir la violencia del desplazamiento, el abandono del estado y el olvido de la sociedad, también sufrimos hurtos de los ladrones que se pasean por acá sin que la Policía nos preste seguridad; no nos roban cosas de valor como en otros barrios, pero con una moneda que nos quiten, nos dejan en la inopia”.

En la investigación, nuestro equipo logró conocer a muchas personas hospitalarias, amables, trabajadoras y emprendedoras que lo único que esperan es una oportunidad para volver a sus tierras o un espacio de la misma sociedad, para que les enseñen a hacer actividades diferentes a las que desarrollaban en el campo donde vivían. Otras familias que siempre han vivido en Valledupar en un estado de extrema pobreza, esperan que la sociedad les dé una mirada  y en vez de señalarlos de ladrones, les ofrezcan un trabajo donde puedan producir algo que les permita ganarse unos pesos para sostener a sus familias.

Pero contrario a lo que prometen los políticos en campaña, allí existe un abandono total del estado y la sociedad, “los únicos que vienen son los Policías y la electrificadora” dice la señora Sandra Martínez, “los Policías algunas veces vienen y hablan con uno, otras veces pasan por ahí buscando a los ladrones, pero en la noche que nos coma el tigre, porque quizás a ellos también les da miedo. La electrificadora viene es a intentar cortar la luz”, así lo confirma Yamile, quien asegura que “aquí uno no sabe cuándo es  el día de las madres, o el día de los niños, por aquí no se ve nadie de la alcaldía, las únicas noticias que tuvimos de la alcaldía, fue cuando nos iban a desalojar, nos mandaron como mil policías del ESMAD, para que nos sacaran a garrote, pero no nos preguntaron si teníamos para donde irnos, por fortuna los del ESMAD como que no se le midieron a sacarnos”.

Para tratar de ayudar a estas personas, nuestro reportero estuvo en la alcaldía municipal para averiguar cuáles son los programas o proyectos de ocupación para estas personas, pero extraoficialmente una funcionaria nos dijo que “es que en Valledupar, faltan políticas sociales y de empleo para las personas, no existe realmente un compromiso por parte del alcalde”.  Pudimos establecer que existen algunos proyectos de vivienda, pero posiblemente serán entregadas mediante subsidio a inescrupulosos que viven de este negocio.  

El SENA, tiene un programa para capacitar personas en diversos cursos, como procesamiento de leche, confección de ropa, procesamiento de alimentos que “son muy buenos” como dice uno de los profesores; pero que a la larga no tienen ninguna utilidad para estas personas pues en concordancia con lo expuesto por la señora Yamile “uno que saca con un cartón de procesamiento de leche, si no tiene vacas, tocaría ordeñar a la perra, porque ¿qué va uno a procesar?, para que le sirve a uno aprender confección si ni siquiera tiene para el desayuno, mucho menos para comprar una máquina de coser que vale millones”.

Pero mientras estas personas siguen sufriendo la pobreza, la estigmatización y señalamientos por parte de sociedad, nadie les ofrece una posibilidad de desarrollo, que además de haber perdido sus tierras y bienes, siguen siendo víctimas del abandono de las personas que dicen ser “de bien” pero que nunca han visto más allá de sus intereses y se consideran ajenos a una problemática que enfrenta una comunidad, integrada por personas de carne y huesos, unos niños como los hijos de cualquiera de nosotros, que ansiosamente esperan que alguna persona de aquellas que se autoproclaman lideres, le den una mirada y les ofrezcan la oportunidad de volver a crecer en una comunidad más digna.


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